Santa Marina, por la senda de San Martín.

IBP : 148

Distancia total: 88.627 Km

Desn. de subida acumulado: 1911.09 m

Altura máxima : 1307.6 m

Altura mínima : 360.6 m

Tiempo en movimiento: 5:30:21 h

Velocidad media en movimiento: 16.1 Km/h

La ruta comienza en Logroño, para dirigirnos por los habituales caminos que nos acerca a Ribafrecha, ahora no hacemos los pequeños senderos del pavo, ya que un derrumbe los dejo intransitables.

En Ribafrecha iniciamos la subida por los Olivos, pequeño sendero que nos ahorra las curvas de carretera, y tomamos el camino que con varios subes, bajas, más subes que bajas, nos lleva a Ventas Blancas. Antes de llegar, tomamos un pequeño desvio a la derecha para por una fuerte trocha en ascenso llegarnos a la ermita de Santa Barbara, en Lagunilla de Jubera.

Bajamos a Lagunilla por el sendero marcado, sin mucha dificultad. Salimos de la localidad por detrás del frontón, en un camino que discurre paralelo a la carretera de Ventas, y nos lleva directamente a la pista asfaltada que sube a las antenas. Seguimos ascendiendo por ella, para en la última curva, salir por un sendero en ascenso, bastante fácil que nos ahorra unos tramos de escalada, y vamos buscando el sendero que nos llevará directamente a la ermita de San Cristobal, en Santa Engracia, este se encuentra más cerrado de espinos, suerte que hace frio y vamos tapados, pasada la ermita, el sendero se pone más difícil por el fuerte desnivel que tiene, pero se solventa y nos plantamos en Santa Engracia.

Desde aquí, sólo tenemos que seguir por la pequeña vereda que nos lleva en una fuerte ascensión a San Bartolome, y desde allí, y siempre balizado a San Martín.

El sendero en ascenso, es bastante ciclable y está muy limpio y marcado, hay algunos pasos dificultosos de piedra, dificultosos que no imposibles, y pone a prueba la tracción y la técnica de cada uno, al final esos tramos intercalados, nos van dando descanso pero agotan, eso, si paisajísticamente este barranco es una gozada, si lo haces al revés, la dificultad, pasa a 0, hay lo dejo porque igual es mejor hacer la ruta al revés, al menos el que no conozca el barranco, lo encontrará más fácil y disfruton en sentido contrario.

Salimos de San Martín y seguimos por la senda, ahora abierta por un buldócer, pero un kilómetro abandonado el pueblo, en la primera edificación que nos encontramos dejamos este sendero para tomar uno en ascenso, que en un par de z nos pone en los corrales de San Martín, seguimos en suave ascenso, pero en medio, tenemos un importante repechon, corto, pero muy exigente, pasado este obstáculo, se sigue subiendo sin mucha dificultad, hasta alcanzar la pista del el Collado (capital de las alpujarras riojanas, y que cada vez tiene más casas habitadas, sobre todo desde que le añadieron la pista asfaltada).

Desde aquí, las opciones del recorrido son varias, sendero a Santa Cecilia, sendero a Bucesta, sendero a Reinares, pero buscamos lo fácil y seguimos la pista para terminar en Santa Marina, pueblo más alto de La Rioja.

Seguimos por la pista principal, que está en muy buen estado y que pasado Peña Horcajada, punto más alto de la ruta, prácticamente tira todo para abajo, pasamos Zenzano y seguimos bajando, ya llegados al cruce, nos vamos a la izquierda, para ascender a la cantera, y desde allí bajar directamente a Ribafrecha. Desde aquí y por economía de tiempo volvemos directamente por carretera.

Al final, casi 2000 de acumulado y más de 80 kmtros, siendo la primera mitad más técnica y exigente físicamente, alcanzado la pista del el Collado, terreno fácil y sencillo y desniveles moderados.

 

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