Senda del Cristo, Sierra Cantabria.

Esta ruta en particular es muy bonita, muchos kilómetros transcurren por el lado norte de la sierra de Cantabria, que tiene una enorme belleza, eso si, esta sierra es dura, y cada metro de desnivel que acumula te hace sudar la gota gorda, subimos a todos y cada uno de los pequeños puertos montañeros, que tiene, empezando por el de Cripán y finalizando por el de Herrera.

La verdad que la intención era llegar a la senda de La Rosa y regresar por la senda del Cristo, pero el tiempo de retraso nos obligo a recortar, sinceramente, el alto desnivel de los sendero, la humedad y la cantidad de hojas, que tapaban las roderas a modo de trampas, donde más de uno cayo, nos hizo el camino más duro de lo habitual.

Gracias también a los palomeros del puerto de Herrera, que nos dieron agua, ya que las fuentes, estaban más secas que la mojama, parece mentira con la humedad que hay por esa zona.

Salimos de Logroño, por el habitual camino que nos sube a Lapoblación, al final terminamos el ascenso por el sendero de la fuente, que parece que tiene menos piedra y se deja subir, salimos de pueblo por nuestro habitual sendero que nos lleva a la antena, y de allí bajamos al puerto, para cruzar y pasar por el paso de la horca, en antiguo puerto de La Aldea.

Desde allí, pasamos por Meano, y vamos tomando el habitual camino que nos sube a Cripán, ascensión dura, y una más para las que nos quedan, debía ser el único que sabía lo que quedaba, porque los demás apretaban de lo lindo. Nos adentramos en el otro lado, y como cambia el paisaje, la humedad se deja notar y de que manera.

Iniciamos el descenso por el sendero que nos lleva a Bernedo, algún tramo complicado debido a la humedad, la cantidad de hojas y la piedra mojada, pero sin muchas complicaciones. Ahora sólo tenemos que seguir las indicaciones del Gr, que nos van subiendo lenta e inexorablemente al puerto del Toro, impresionantes vistas, impresionantes paisajes e impresionantes rampas, que no se acaban.

Llegamos al Toro y antes de coronar nos vamos a la derecha para iniciar el descenso hacía Pipaón, y de ali volver a subir al Recilla, también con fuertes rampas, y ahora en un sube y baja constante, nos vamos acercando al puerto de Pipaón, que sobrepasamos para llegar al de Herrera.

La intención era seguir hasta para bajar por la senda de La Rosa, pero decidimos atajar y ir a buscar la senda del Cristo, que finaliza en la ermita del mismo nombre de Samaniego. Primero bajamos por una pista en muy buen estado, para después de un giro a la derecha, empezar a subir otra vez, suave pero el acumulado se nota, al llegar al cortafuegos, buscamos la entrada de la senda, que en esta parte esta algo sucia, pero es visible, hasta salir de nuevo al camino, ya desde aquí esta muy limpia, ciclable y disfrutona, con algún tramo algo complicado, que nos deja en la ermita del Cristo.

Desde aquí bajamos por pista en buen estado paralela a la carretera, hasta Laguardia, y desde aquí, por ecomomía de tiempo volvemos por la carretera, con algún que otro pique, todo por llegar a las cervezas...

 

La ruta, resulto algo más complicada de lo esperado por el estado del terreno, aún así, el desnivel y las pendientes constantes la hacen dura de necesidad.

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